jueves, 5 de enero de 2012

Esta imagen grafica y resume de mejor manera la situación


Una imagen vale más que mil palabras, dicen

El souvenir de la estadía

jueves, 17 de noviembre de 2011

Por qué participar del concurso "La Aplicación De Tu Vida" es una mala idea. Pésima!

Recientemente un carrier móvil (que coincidentemente es el mismo con el que he tenido problemas) lanzó un concurso para promover la creación de Aplicaciones Móviles - o más bien, las ideas detrás de ellas. El nombre del concurso es La Aplicación De Tu Vida y tiene como objetivo recoger ideas de Aplicaciones que, aunque no necesariamente puedan existir hoy en día, faciliten la vida cotidiana mediante el uso de nuestros Smartphones. Hasta aquí todo bien - de hecho, en más de una oportunidad pensé en realizar una suerte de concurso similar. Sin embargo son las bases del mismo concurso las que llaman la atención y a las que en esta oportunidad quiero referirme.

Bromas aparte, en principio la iniciativa parece buena. Sin embargo, dos usuarios de Twitter hicieron incapié en las condiciones de este concurso: http://cl.ly/1v1l0Z212F1y063D3c18 y http://twitpic.com/7fdrly (vía @dodoconr y @Jota_cl, respectivamente) las que a todas luces son abusivas, en el sentido de apropiarse de la propiedad intelectual detrás de las ideas propuestas.

BIG FAT DISCLAIMER: No soy experto en materia de propiedad intelectual, ni menos abogado - ni pretendo serlo. Lo que se indica a continuación son mis apreciaciones personales, desde el punto de vista de un desarrollador de software, y que pueden interesar y ser compartidas por quienes se desempeñan en la misma área.

Lo que las bases del concurso indican es que, al presentar tu idea de una aplicación, estás renunciando a todos los derechos de la misma y cediéndolos a la marca organizadora del concurso. Esto es inherentemete malo por una serie de motivos, de los cuales se me ocurren inmediatamente dos:


  • Los términos son contaminantes, en el sentido de que no se especifica el ámbito ni el período de la cesión de los derechos de la idea. Si por ejemplo envío mi idea y esta no gana, y posteriormente quiero realizarla por cuenta propia, podría eventualmente arriesgar que la empresa a la que le cedí los derechos impida que desarrolle la idea pudiendo incluso iniciar acciones legales en mi contra


  • No se especifica si la cesión de derechos es exclusiva, pudiendo darse el caso por ejemplo de que un usuario proponga la idea de una Aplicación, mientras que un tercero - sin tener conocimiento de que se propuso, o del concurso siquiera - la desarrolle, arriesgando que la empresa que ahora tiene los derechos de la idea pueda impedir su creación



Pueden existir muchas otras razones, por lo que es claro que las condiciones están mal planteadas. Cómo sería, según mi parecer, lo ideal de este concurso: que la empresa se reserve el derecho de llevar a cabo la Aplicación ganadora, compartiendo los derechos de la misma con el autor original y pudiendo este último renunciar a estos explícitamente ante algún incentivo adicional.

martes, 15 de noviembre de 2011

NoActivity - Una extensión para Safari (y Chrome) que elimina el tab 'Actividad' de Twitter Web


Recientemente Twitter introdujo un cambio en su versión Web que - hasta el momento - ha sido poco popular: reemplazó el tab de Retweets por el de Actividad, que para muchos es un atentado contra la privacidad y que, ciertamente (según mi parecer al menos), no es mucha la utilidad que presta.

Si usas la versión Web de Twitter en Safari - no temas! Acabo de lanzar una nueva extensión para este navegador que elimina el tab de Actividad, reemplazándolo por el desaparecido Retweets.

Puedes descargar e instalar la extensión desde aquí (requiere Safari 5).

Me adelanto a la pregunta de si habrá una versión para Chrome o Firefox: No, porque no los uso. Si a alguien le interesa portar la extensión: Use the Source, Luke.

UPDATE: Versión para Chrome disponible aquí.

viernes, 11 de noviembre de 2011

El por qué de mi indignación (y trolleo) contra Entel

Hasta este Martes 8 fui cliente de Entel por más de 10 años, durante los cuales nunca tuve mayores problemas salvo por el episodio que comenzó hace 3 semanas (y que paso a detallar a continuación).

En Octubre de 2010 adquirí a la compañía aludida un iPhone 4 de 32 Gb por el cual cancelé el valor completo de compra (un poco más de $500.000). Los motivos por los cuales opté por esta alternativa (vs. un típico contrato de arrendamiento) son básicamente dos: poder solicitar la liberación del equipo para su utilización en otros operadores, principalmente en el extranjero, en posibles futuros viajes (siendo uno de ellos el que no pude concretar, como ya muchos saben), y porque a la larga a través de un contrato de arriendo se termina cancelando un valor muy por encima del costo real del equipo, y dado de que dicho contrato es por lo general de 18 ó 24 meses, supera ampliamente el tiempo de renovación para este tipo de equipos.

Hace relativamente poco este equipo comenzó a presentar problemas en el botón 'home', aquel que se encuentra ubicado en la parte inferior de la pantalla táctil y sirve para salir de cualquier Aplicación activa y volver a la pantalla de inicio. Este ha sido un problema más que reportado por múltiples usuarios y para el cual se han sugerido una serie de posibles soluciones (con variados niveles de efectividad).

Sin recordar la fecha exacta de compra del teléfono acudí al canal de soporte de la empresa vía Twitter, @entel_ayuda, para consultar la validez de la garantía. Me informaron que esta se encontraba aún vigente, hasta el día 22 de Octubre - esta consulta la realicé una semana antes de dicha fecha. La garantía del equipo es de 1 año, provista por el fabricante (Apple) pero validada en Chile por el carrier en donde se adquiera.

Pocos días después me dirigí a la sucursal "Entel Express" de Av. Valparaíso, en Viña del Mar, a dejar el equipo para su reparación. Me indicaron que en un plazo de 3 o 4 días hábiles debía llamar al 104 para consultar por el estado de la orden de servicio técnico.

El día Miércoles de la semana siguiente (26 de Octubre) hago el llamado y me señalan que, según diagnóstico, el equipo presenta daño por sulfatación en su tarjeta electrónica y que el costo de reparación sería de $99.900. Le indico a la ejecutiva que me atiende acerca de la garantía, ante lo cual me responde que esta no se encuentra vigente puesto que ya venció y a lo que le contesto que yo ingresé el equipo a sucursal dentro del período de validez de la misma. Luego de una pequeña discusión con ella (y tras recibir un trato poco adecuado, debo destacar) decido no continuar con la conversación en los términos en que se estaba llevando.

Evidentemente molesto, tanto por la respuesta como por el trato recibidos, hago una segunda llamada al servicio de atención a clientes de la compañía, 103, explicando la situación y presentando un reclamo. Me señalan que, efectivamente, la garantía debería cubrir el evento porque el equipo fue ingresado a sucursal dentro de su período de validez. La persona que me atiende en esta oportunidad me pide disculpas por la situación anterior, tomando nota del reclamo, y asegurándome que se contactarían conmigo en 2 o 3 días hábiles - cosa que por supuesto no sucede.

A la semana siguiente vuelvo a llamar a 103 para consultar sobre el estado del equipo y me indican, nuevamente, que este presenta daño por sulfatación en la tarjeta electrónica y que el costo de reparación es de $99.900, ante lo cual vuelvo a consultar sobre la garantía. Esta vez la respuesta es que ese tipo de falla no está cubierto por la garantía. Le explico a la ejecutiva que me atiende que soy cliente de la empresa por más de 10 años, y que en más de una ocasión anterior ante problemas de otros equipos (no iPhone) con el mismo diagnóstico - sulfatación de placa electrónica - sí había respondido por garantía sin costo para mi a lo que me señala que, al tratarse de un iPhone, es más caro por ende debo yo correr con el costo de la reparación. Disconforme con la respuesta entregada y tras una revisión del historial de reparaciones anteriores, la ejecutiva me recomienda que rechace el presupuesto tras lo cual otro representativo de la empresa debería contactarme en los días siguientes para conocer el motivo del rechazo y ofrecer alguna alternativa de servicio… lo cual, evidentemente, tampoco sucedió. En el intertanto volví a acudir al canal de soporte de Entel vía Twitter para solicitar me hiciesen llegar una copia detallada del informe técnico a mi correo.

El Viernes 4 de Noviembre vuelvo a consultar y me indican que el equipo está en sucursal esperando para ser retirado. La ejecutiva que me atiende en esta ocasión me pregunta si es que acaso no fui notificado telefónicamente o vía SMS - lo cual obviamente no fue así. También me indica que para retirar el equipo debo cancelar $2.000, cosa que por supuesto rechazo desde un comienzo.

Profundamente molesto y decidido a cambiarme de compañía, fui este Martes 8 de Noviembre a la misma sucursal Express a hacer retiro de mi equipo, señalando que no cancelaría los $2.000 puesto que no se dio solución a mi problema ni se cumplió con ninguna de las instancias de contacto prometidas por la empresa. Tras recuperarlo me dirijo a la sucursal de atención comercial ubicada en Arlegui para hacer la renuncia a todas las líneas y pasarlas a prepago. Tras una discusión con el ejecutivo que me atendió - indicando primero que no se podía, que perdería los números, que aún tenía un equipo en arriendo (cosa que no es así) y una serie de otras trabas. Me ofrece como alternativa un descuento de 40% en el costo de la reparación del equipo, pero que igual debía esperar 6 días hábiles más para su reposición. Le consulto por la supuesta copia del informe que debería llegarme y me señala que está programado que está disponible y se me enviaría el 11 (desconozco el por qué si ya está disponible se programa su envío para una fecha posterior), me pregunta si es que acaso vi la foto que lo acompaña y, claramente, como no había recibido la copia, no había visto. Finalmente salgo de la sucursal, ya no como cliente, aún molesto pero por lo menos con la tranquilidad de que no tendré que seguir lidiando con los problemas de la empresa.

Grande fue mi sorpresa, sin embargo, cuando llego a mi casa y me encuentro en mi correo con la copia del informe técnico, señalando como diagnóstico el ya conocido "sulfatación en tarjeta electrónica", más una fotografía… la cual no corresponde a mi equipo.

Hay pocas cosas que me molestan tanto o más de que me traten de engañar, o en buen chileno, que me traten de ver las huevas. La imagen incluida en el informe técnico solo muestra el dock connector de un iPhone con el LCI (liquid contact indicator) activado. Con respecto a esto, vale destacar que Apple recientemente actualizó su política de garantía respecto a este indicador, señalando que si el equipo no presenta otros signos evidentes de inmersión o contacto con líquidos, aún puede ser elegible para su reparación por garantía, dado de que se ha demostrado que estos indicadores pueden ser activados por factores externos tales como humedad ambiental, etc.

Acá hay una copia ampliada de la foto adjunta en el informe, y áca una de mi equipo donde se pueden apreciar claramente las diferencias: los tornillos del equipo señalado en el informe son del tipo pentalobe, mientras que los de mi iPhone son del tipo Phillips regular. Adicionalmente, como se puede apreciar en las imágenes, mi iPhone tiene una pequeña marca en forma de hendidura, la cual no está presente en la imagen de referencia del informe (lo cual significa que efectivamente la imagen es de otro equipo, o mi iPhone recibió daño mientras se encontraba en servicio técnico).

Posteriormente decidí remover la tapa posterior del iPhone, retirando los tornillos Phillips de la base, y me encuentro con otra sorpresa: los sellos de garantía de fábrica (que a su vez también son LCI) se encontraban intactos y desactivados, lo que se traduce en que el equipo no solo no ha tenido contacto con líquidos sino que además nunca fue abierto para su diagnóstico.

Ante lo anterior me pregunto, cómo puede el servicio técnico de la empresa entregar un diagnóstico como el otorgado sin siquiera haber inspeccionado los componentes interiores del equipo? Esto, a mi juicio, claramente es una conducta fraudulenta y engañadora. Además he podido corroborar, ante testimonio de otros usuarios en Twitter, que les han dado el mismo diagnóstico incluso cuando los problemas reportados por el teléfono son de otra índole.

Esto más bien me parece una respuesta tipo de la empresa y su servicio técnico que induce a los usuarios menos conocedores a cancelar una cifra no menor por una supuesta reparación que no es necesaria, ya que los equipos de Apple de las líneas iPod, iPad y iPhone no son reparados por la compañía sino que son reemplazados por otra unidad nueva, lo cual no tiene costo si es que dicho cambio se realiza dentro del período de garantía original.

martes, 7 de junio de 2011

¿Por qué hacemos lo que hacemos? Parte 2

Sábado 4 de Junio, 20:00. Me despido cariñosamente de mi familia, quienes me acompañaron al Aeropuerto de Santiago (SCL) para abordar el vuelo rumbo a San Francisco que parte en 45 minutos más. Domingo 5, llego a SFO. Tras bajar del avión y pasar la línea de inmigración, me recoge un minibus que me lleva al Hotel ubicado a solo 3 cuadras del Moscone Center, centro de convenciones donde se llevará a cabo la WWDC. Tras llegar al hotel y poner mis cosas en orden, cerca de las 15:00 me dirijo a uno de los edificios del Moscone para reunirme con otros desarrolladores, con quienes vamos en un bus especial que nos lleva en una suerte de peregrinaje a Cupertino para conocer los headquarters de Apple y visitar la Tienda de la Compañía (que a diferencia de todas las otras Apple Store, es la única que en lugar de hardware vende merchandising oficial de la marca, ideal para comprar recuerdos y regalos para los amigos fanáticos de la manzana), que estaría abierta exclusiva y especialmente para quienes asistimos a la WWDC. En la noche participamos de una fiesta/recepción, auspiciada por una compañía de software fabricante de un producto relacionado con los móviles, dándonos la oportunidad de establecer contactos con distintos desarrolladores de todas partes del mundo. Lunes en la mañana, salgo temprano del Hotel al Moscone Center y espero ansioso el Keynote de lanzamiento de la WWDC, donde se anuncian los nuevos productos y tecnologías que serán la base de nuestros desarrollos futuros. Hoy Martes 7 luego de asistir a las sesiones y talleres de la Conferencia durante la tarde voy al Concierto de U2. Tras una semana de laboratorios y talleres dictados por ingenieros y especialistas de Apple, compartiendo y estableciendo contactos con otras personas que comparten mi misma pasión, la noche del Sábado 11 abordo un vuelo con destino a NYC para pasar las próximas 2 semanas trabajando de cerca con GuideOneMobile.com, cliente con el cual ya hemos desarrollado unas cuantas Aplicaciones (con otras tantas más en camino).

Nada de esto realmente ocurrió. Lo que sucedió en cambio fue una serie de eventos que dieron a lugar al que sería, sin duda alguna, el peor fin de semana de mi vida. Antes de entrar a detallar lo vivido, quiero dar sentido al título de este post (que, reconozco, llega un par de años tarde), para entregar una mejor presentación de mi perspectiva.

Personalmente tuve la oportunidad de tener el iPhone original (2G) poco después de su lanzamiento en 2007. Fue sin duda para mi (así como para muchos) un dispositivo que rompió esquemas, que marcó un antes y un después en el mundo de las comunicaciones y que sin duda alguna revolucionó el mercado: no se trataba de solamente un teléfono inteligente, sino más bien una nueva especie por si sola con una interfaz táctil revolucionaria (con la que hoy ya estamos todos familiarizados), una experiencia de usuario refinada y llena de exquisitas animaciones y transiciones, el poder de llevar Internet en el bolsillo a todos lados, y un sinfín de otras prestaciones que lo hicieron realmente único. No fue necesario ser un adivino para poder visualizar, en aquel entonces, que en dicho dispositivo estaría el futuro del desarrollo de las nuevas tecnologías y que me hizo de alguna manera cambiar el switch en mi visión de futuro para querer dedicarme exclusivamente a la creación de software para esta nueva plataforma - a pesar de que por esos días el fabricante no permitía el desarrollo de Aplicaciones de parte de terceros, solo era una cosa de tiempo antes de que eso ocurriese. Fue así como en Marzo de 2008 Apple anunció el SDK oficial de iPhone, así como la versión 2.0 del Sistema Operativo que ofrecería la App Store en conjunto con un programa de publicación de Aplicaciones y de revenue sharing bajo el cual el desarrollador podría crear y vender sus Aplicaciones en el precio de su conveniencia, Apple se encargaría de la distribución de la misma proveyendo ancho de banda, procesamiento de tarjetas, facturación, etc. en más de 80 países a cambio de un 30% del precio fijado. Sin duda un modelo atractivo y conveniente para cualquier persona dedicada a la creación de software. Tras unos cuantos meses de estudio y aprendizaje, de comenzar a conocer las herramientas de desarrollo y las funcionalidades de la plataforma, me sentí preparado para comenzar a crear distintos tipos de herramientas.

Por aquel entonces me acerqué a mi compadre, amigo de muchos años, concuñado (y ahora compañero en el crimen) Ricardo para proponerle trabajar en conjunto en la creación de Aplicaciones para iPhone. Sin haberle siquiera comentado que yo ya tenía el nombre que le daría a la empresa con su respectivo dominio .cl comprado desde Marzo, y el logo de la marca diseñado por mi querida amiga María Paz, me propuso usar el mismo iDev, sorprendiéndonos ambos por la casualidad. En fin, nuestra visión estuvo basada en un hecho no menos importante para lo que aconteció este fin de semana: no quisimos relegarnos a ser solo una compañía más desarrolladora de Aplicaciones de $0,99 - nuestra apuesta estuvo por el lado de crear productos de utilidad tanto para el usuario chileno como para las marcas de nuestro país, agregando un valor adicional a la plataforma que por aquellos días era aún medianamente desconocida aquí. En ese sentido, logramos publicar en Diciembre de 2008 nuestra primera Aplicación gratuíta: iDev Taxis, un compendio y buscador de empresas de radiotaxis de la Región Metropolitana (información obtenida exclusivamente desde fuentes públicas), permitiendo buscar por proximidad y por comuna, dando además la posibilidad de agregar entradas al Address Book del usuario en el dispositivo. Esta App fue muy bien recibida e incluso tuvo una breve aparición en medios de prensa locales.

Posteriormente, y en base al éxito anterior, pensamos nuestra próxima Aplicación y decidimos crear un buscador de cajeros automáticos. La información fue obtenida directamente desde el sitio web de Redbanc que se encuentra públicamente accesible. Ante el mismo espíritu anteriormente descrito de crear productos que fuesen de utilidad para el mercado nacional fue que decidimos nombrar nuestra Aplicación como iRedbanc la cual fue publicada en Febrero de 2009. No hubo absolutamente ninguna intención de aprovecharnos de la existencia de la marca de Redbanc - pudimos haber llamado nuestra App iCajeros o iDev Cajeros o una infinidad de otros nombres, sin embargo pensamos que con la denominación que incluyera el nombre de Redbanc se haría más que claro para el público que se trataba de una App para ser usada en Chile (ya que todos quienes somos usuarios de los cajeros automáticos conocemos el nombre y logo de la empresa), evitando confusión de parte de potenciales usuarios que descargasen la App desde otros países y no hubiesen encontrado información útil para ellos. Quiero dejar muy en claro que no hubo ninguna intención maliciosa detrás de esta decisión (como alguien pudiese discutir por ejemplo en el caso de la persona que registró el dominio 'facebook.cl' y que posteriormente argumentó que era porque su sobrenombre de infancia era 'cara de libro'). La App en cuestión fue un éxito inmediato, recibiendo gran cobertura mediática (cooperativa.cl, EMOL, La Tercera, EMOL TV, Wayerless, Maqueros, CodigoMorse.net, entre otros) y una excelente acogida de parte de los usuarios (llegando en un momento al #1 de la App Store). Al igual que iDev Taxis, Se trataba de una Aplicación gratuíta y libre de publicidad, sin brindarnos ningún beneficio económico por su desarrollo. Esta Aplicación incluso probó ser de especial utilidad un año más tarde en los días siguientes al terremoto sufrido en nuestro país el 27 de Febrero de 2010, cuando tuvo una nueva oleada de popularidad.

Fue precisamente por estos días en que recibí en mi domicilio particular en la ciudad de de Viña del Mar una carta del tipo C&D de parte de un estudio jurídico encargado de proteger la marca Redbanc, solicitando que la App en cuestión fuese dada de baja. Incluso recibí una llamada telefónica consultando si es que efectivamente había recibido dicha carta y cual sería mi posición al respecto, ante la cual confirmé que efectivamente sí la recibí y que aún me encontraba consultando con distintos especialistas cuales eran mis opciones (con variadas opiniones como respuesta). Finalmente (y mientras me encontraba fuera del país) en Mayo de 2010 decidí dar de baja la Aplicación para evitar futuros problemas. De regreso de mi viaje recibí la visita de personal de la Brigada de Delitos Económicos de la PDI de Valparaíso, quienes me invitaron a declarar como parte de la investigación por una querella criminal interpuesta en mi contra (de la cual, les aseguro, jamás fui notificado). Acudí voluntariamente a prestar declaración en la fecha indicada, señalando que tanto la Aplicación como toda referencia a ella desde nuestro sitio Web habían sido dados de baja. Dejé además como antecedentes mi teléfono personal y correo electrónico en caso de que fuese necesario contactarme directamente para alguna otra consulta, y siempre destacando de que no hubo ninguna intención de apropiación de la marca en cuestión. No volví a saber más del caso ni recibí posteriormente notificación alguna. En Diciembre de 2010 con mi familia nos mudamos a la ciudad de Quilpué, sin haber sido advertido previamente de que debía dar aviso de cambio de domicilio.

Un dato interesante es que, previo a la recepción de la carta de desestimiento de uso de la marca y la posterior querella criminal, nos contactamos directamente con la gente de Redbanc (tanto por teléfono como por correo electrónico) quienes estuvieron al tanto de lo que estabamos haciendo, para solicitarles directa y formalmente una base de datos actualizada de cajeros automáticos en Chile con la idea de actualizar nuestra App. Fue en Septiembre de 2009 (es decir, varios meses antes de las acciones legales) que se nos entregó dicha información de parte de la Sub Gerencia Comercial y RRPP de la empresa, como consta en este correo electrónico y sin mención alguna a que existiese desacuerdo por el uso del nombre en nuestra App.

Sábado 4 de Junio, 20:00. Me despido cariñosamente de mi familia, quienes me acompañaron al Aeropuerto de Santiago (SCL) para abordar el vuelo rumbo a San Francisco que parte en 45 minutos más. Segundos después estoy, pasaporte en mano, ante la ventanilla de Policía Internacional cuando se me indica: tiene prohibición de salir del país. Me dirigen a una oficina de personal de la PDI donde se verifica que además tengo una orden de detención pendiente por lo que soy trasladado a las dependencias de la institución en el Aeropuerto de Santiago. Me dan conocimiento de mis derechos como detenido, y se me explica el motivo de mi detención: un comparecimiento al cual no asistí, el día 26 de Mayo de 2011. Se me intentó notificar en el domicilio antiguo - sin embargo no hubo gestión alguna para hacerlo mediante ningún otro medio, ni siquiera de parte del abogado defensor que se me asignó para aquella instancia. Imposible saber para mí que se me requería.

Doy aviso a mi señora para que recuperara mi equipaje y se llevase mi mochila, bolso, etc. En la PDI (que, debo decir, me dieron un trato excelente y muy gentil) me permitieron quedarme con mi iPhone, desde el cual pude hacer y recibir algunas llamadas y publicar en Twitter lo que estaba sucediendo. Después de esto vinieron cerca de 40 horas que se transformaron en una real pesadilla, donde tuve que vivir una serie de situaciones de las cuales no creo haber sido digno y que de alguna manera trataré de transmitirles.

El personal de la PDI me trasladó cerca de las 2 o 3 AM a constatar lesiones (parte del procedimiento estándar), y luego a eso de las 5:30 fui llevado a un cuartel para el proceso de filiación, en el cual tuve mi primer Mugshot (completo con las líneas de estatura en la espalda y el cartel negro en mano) y que espero en algún momento poder conseguir para compartir con Ustedes. A las 7:00 AM del día Domingo pasamos por fiscalía a dejar una copia del parte y me llevan de vuelta al Aeropuerto. A las 8:30 AM me llevan al Centro de Justicia de Santiago para el Control de Detención en la Penitenciaría. Me piden todas mis pertenencias (desde los cordones de las zapatillas hasta las tarjetas de presentación que tenía en la billetera) y soy sometido a inspección (la cual afortunadamente no fue tan profunda). Después de eso soy esposado, como un delincuente, paso a una fila, doy mis antecedentes y me dirigen a un calabozo vacío, el cual luego de un rato se comienza a llenar de otros detenidos. Más tarde nos conducen por unas escaleras, donde empiezan a llamar a algunos y los derivan a distintas puertas, para posteriormente devolvernos a otros al mismo calabozo. Finalmente se nos lleva caminando, esposados y por un largo pasillo gris subterráneo al edificio de los Juzgados de Garantía. Nos hacen entrar a todos ascensor (el cual tiene una segunda puerta en la mitad del mismo para separar al personal de Gendarmería de los detenidos), imagínense ir cerca de 8 personas esposados en la mitad de un ascensor convencional (con los brazos en alto para poder caber todos), dirigidos hasta el piso 8 y esperar la audiencia correspondiente. Todas las pronósticos señalaban que en dicha audiencia se fijaría una nueva fecha y hora para la citación pendiente y sería puesto en libertad. Después de un rato (que no podría cuantificar en minutos u horas) se nos hace pasar a la sala del Juzgado. Se nos presenta al abogado defensor y se nos consulta si tenemos algún problema en ser representados por él, ante lo cual ninguno de nosotros se opone. De haber sabido que la participación de dicho abogado durante la audiencia se iba a limitar a enviar mensajes de texto y guardar absoluto silencio, lógicamente lo hubiese rechazado. El Juez de Garantía decreta que debo ser puesto a disposición del Tribunal de Viña del Mar requiriente a primera hora del día Lunes por lo cual sería trasladado a la Cárcel de Valparaíso.

Una de las ironías del Sistema Judicial Chileno: de vuelta en el pequeño calabozo del Juzgado con los otros detenidos (los cuales estaban ahí por diversas causas: robo con fuerza, robo de auto, especies, domiciliarios, riña, estafa, tráfico, etc.) y donde al explicar mi situación incluso recibí una "Oferta de Trabajo" (… clonando tarjetas), le dan la libertad a la mayoría de ellos (se van a la calle). Aparte de mi caso, el único otro detenido que debió quedar en custodia de la penitenciaría para ser trasladado fue un jóven detenido por ser requerido en una causa en Villarrica por daños menores (haber graffiteado un muro).

De vuelta en la penitenciaría, en un laberinto de calabozos se sentía un frío penetrante. Pero la gente de Gendarmería fue muy amable y nos proveyó a cada uno con un chaleco, color amarillo y que tenía escrito en mayúsculas (con el mismo tipo de letra del nombre en la polera de participante de reality) la palabra IMPUTADO. El chaleco tenía además un par de tiras que bajaban desde la espalda para dar la vuelta hacia adelante por entre las piernas, cuyo objetivo era fijar e inmovilizar las (debidamente esposadas) manos a la altura de la cintura. Desafío extra: tratar de hacer uso del baño en esas condiciones. En ese estado pasé las siguientes horas, con dos detenidos más, sintiendo solo frío y hambre y haciendo un ejercicio que consistía en caminar siete pequeños pasos de un lado a otro de la celda y que ideé con dos objetivos: intentar capear el frío e inhibir algo de cansancio físico para tratar de dormir (fracasé en ambos). Incomunicado, sin poder avisar a mi familia de mi situación, sentí todo el día una gran angustia caminando de lado a lado, sin tener noción alguna del tiempo - que en realidad no importa porque los minutos en ese helado lugar son tan eternos que da lo mismo si son las 3 o las 7 - del cual el único indicio que teníamos era la luz que ingresaba desde el exterior. Más tarde comienza la lluvia y con ella se acentúa el frío al interior, más aún al oscurecer. No es porque lo diga yo, pero francamente hay que ser muy fuerte para poder soportar todo esto (por lo menos para quien no está acostumbrado a estos lugares, como la mayoría de quienes estaban ahí). Lo único que me dio la entereza y la capacidad de no desesperar fue la imagen de mi familia, de tener la certeza de que en algún momento todo esto se terminaría y estaría de vuelta con mi esposa e hijo disfrutando del calor de nuestro hogar.

Durante la noche comienzan a llegar móviles con cientos de detenidos - algunos en tránsito, otros con la nocturna) hasta que finalmente nos sacan del calabozo para ser trasladados a Valparaíso (esto fue cerca de la 1 AM). Nos quitan las esposas y chaleco, y a pesar del reinante frío a esa hora (que con las puertas del galpón abiertas era inescapable) se nos realiza una nueva inspección completamente desnudos. De vuelta a vestirse y con los famosos chalecos amarillos, pero esta vez con esposas de pies y manos. Se nos conduce al carro celular que nos transportaría, nos acomodamos como podemos en los asientos a cada costado (helados y metálicos), en total somos 8 personas las que viajamos. Poco después de salir a un par de ellos se les ocurre fumar (es increíble como hacen acrobacias para poder moverse en ese estado), de lo que se percatan los Gendarmes, detienen el carro y luego de castigar con fuertes manotazos, rodillazos y patadas a dos de los detenidos nos quitan las frazadas y a la mayoría de ellos los encadenaron de los pies al vehículo.

A las 3 AM del día Lunes 6 llegamos a Valparaíso, se nos hace descender del carro y somos conducidos a un pasillo. Esperamos, se nos traslada a la Enfermería (nuevamente para constatar lesiones, parte del procedimiento estándar) para finalmente derivarnos a distintas celdas del Módulo 118, pobladas por internos y con colchonetas disponibles para nuestro descanso.

A alguna hora de la madrugada se nos llama por nombre y nos llevan a otro calabozo con distintos detenidos. Nuevamente inspección, chaleco amarillo, esposas de pies y manos y al carro celular, esta vez con destino a Viña del Mar. Nuevamente en un calabozo pequeño, compartiendo con otros detenidos a quienes ingresan de a uno a audiencia. Yo voy de los últimos, a eso del mediodía me sacan de la celda, me retiran el chaleco y las esposas, subo por el ascensor e ingreso a la sala. Luego de unos pocos minutos se decreta la suspensión condicional de la causa bajo dos condiciones: la primera, que en un plazo de 30 días retire la App de la App Store y cualquier mención a ella desde el sitio web de iDev (cosa que, como consta más arriba, ocurrió hace más de un año) y la segunda, que fije domicilio por un año. Quedé libre de antecedentes pero con un muy mal rato a cuestas. Al salir finalmente en libertad (a la calle) lo primero que hice luego de saludar a mi familia fue sacarme la chaqueta que tuve durante todo el fin de semana y que no quería volver a ver, y botarla a la basura. Luego de eso tuve que volver, una última vez, a la cárcel de Valparaíso a buscar y retirar mis pertenencias.

Luego de un merecido descanso en familia, hoy estoy nuevamente en mi casa compartiendo con todos Ustedes esta absurda historia. Tengo una serie de sentimientos encontrados por todo lo vivido: por un lado, haber vivido una angustia e incertidumbre tremendas por no poder comunicar a mi familia dónde y cómo estaba. Una gran pena por haber perdido la oportunidad de participar de la WWDC (para la cual llevaba un par de meses preparándome) que es, sin duda, la máxima instancia a la que un desarrollador de Mac/iOS puede optar. Un profundo sentimiento de desilusión, de haber recibido un pago injusto por tratar de hacer cosas innovadoras en beneficio directo del desarrollo en nuestro país (de lo cual ya no me quedan ganas algunas). El tratar y no lograr de comprender por qué tuve que pasar por todo esto, siendo que honestamente no creo haberlo merecido. La conclusión de que francamente no vale la pena contar con la mejor de las intenciones y querer emprender en este país. La prepotencia y agresividad con que actúan algunas empresas - se entiende que quieran defender una marca pero existen instancias mucho más amigables para conseguirlo (de hecho el propietario de una marca puede acudir directamente a Apple para denunciar una infracción y la App en cuestión es inmediatamente retirada). La pérdida económica de no haber podido realizar el viaje (cerca de US$5000 entre pasajes, entrada WWDC, reserva hotel, transporte, etc.) más la imposibilidad de asistir a importantes reuniones programadas y perder la oportunidad de trabajar en nuevos proyectos con un cliente. Pero no todo es malo: me di cuenta del gran apoyo recibido de mis amigos cercanos y que estuvieron ahí incondicionalmente, me sentí abrumado por los cientos de mensajes y muestras de afecto de parte de desconocidos que estuvieron ahí conmigo en todo momento, y por sobre todo el cariño de mi familia, de mi esposa e hijo, que también sufrieron de manera innecesaria e injusta por esta situación.

Tomé la decisión de cerrar la tienda por un tiempo, mientras reformulo mis objetivos a futuro. Quiero reiterar mis infinitos agradecimientos a todos Ustedes, a mis más cercanos amigos que de una u otra forma estuvieron ahí brindando el apoyo, y la inmensa admiración a mi esposa por la fortaleza de haber tenido que atravesar por esta situación inmerecida. Lo único que quiero pedirles, es que no politicen este tema. Tratemos de sacar de esto una oportunidad de mejorar en ciertos temas, las materias de propiedad intelectual son demasiado ambiguas y sería una lástima que terminásemos como otros países en donde todo es patentable y la capacidad de innovar se ve reducida por la potencialidad de demandas frívolas y sin sentido, que terminan castigando a quienes, como yo en su momento, queremos desarrollar cosas nuevas en beneficio final de todos nosotros.

Estoy abierto a sus comentarios, y lo único que espero es que nunca, nadie más tenga que volver a pasar por una injusticia como esta.

Cariños infinitos para todos ustedes.

lunes, 9 de marzo de 2009

¿Por qué hacemos lo que hacemos? Parte 1

Hola a todos quienes (no) visitan nuestro Blog. Hace ya una semana mi amigo, concuñado, socio y compadre ricardator (todas esas 'condecoraciones' en orden cronológico) dio su mensaje de bienvenida explicando el por qué de este Blog. Hoy quiero tomar la palabra (o más bien el lápiz? en realidad el teclado?) y contarles, tal como dice el título de este post: por qúe hacemos lo que hacemos. Comenzaré con este primer post explicando lo que para nosotros son las bondades del iPhone con respecto a otros aparatos. Posteriormente en unos días más abarcaré lo relativo al modelo de negocios del desarrollo y venta de Aplicaciones para el iPhone, y la particularidad que representa nuestro país en dicho modelo.

Nuestra empresa iDev Software se basa en la creación de Aplicaciones para iPhone, el teléfono móvil de Apple. Somos la primera empresa en Chile en dedicarse exclusivamente a este tipo de productos (y hasta ahora creemos ser la única).

Primero lo primero: ¿Por qué el iPhone? ¿Por qué no BlackBerry, Android, etc.? Como muchas esta es una pregunta con varias respuestas. Salta a la vista el hecho de que el iPhone es el dispositivo de moda, que desde mucho antes de siquiera ser anunciado acapara portadas, innumerables posts en infinidad de blogs, y se ha convertido en fuente de copias descaradas inspiración para la nueva generación de teléfonos móviles de distintos fabricantes. Todo lo anterior no es casualidad; si bien es cierto (según mi parecer) la tecnología presente en el iPhone no representa ninguna revolución - sus principales características existen desde antes en otros tipos de dispositivos: el acelerómetro ha estado presente en los portátiles de Apple desde hace ya varios años, la pantalla táctil no es novedad e incluso el denominado multi touch lo venimos viendo en películas, y para que decir los reproductores multimedia de bolsillo - el iPhone es el primer invento que logra converger todas estas tecnologías de manera compacta, elegante y altamente usable, con una interfaz intuitiva y natural. No es necesario ser un experto para aprender a operar todas estas características en el iPhone.

Desde el punto de vista del desarrollo, el iPhone además nos garantiza una heterogeneidad de sus funcionalidades en las distintas familias del dispositivo: desde la primera generación del teléfono, pasando por el actual modelo 3G y los dos modelos del iPod Touch, salvo mínimas excepciones las características básicas son las mismas permitiéndonos enfocarnos en lo que queremos hacer en lugar de cómo lograrlo, por lo cual no nos vemos limitados por las prestaciones de la plataforma de hardware. Aunque inicialmente pueda parecer poco importante, lo anterior no es así en los otros participantes de esta industria: tomando como ejemplo los entornos previamente mencionados, existe una infinidad de modelos de equipos BlackBerry; la plataforma Android es una especificación abierta (lo cual no es malo) pero básicamente de referencia. Lo mismo sucede con Windows Mobile, Java ME, Symbian, etc. En todos estos casos existe la incertidumbre de si el dispositivo en el cual se ejecutará la Aplicación que planeamos desarrollar cuenta con determinados requisitos mínimos para su correcto funcionamiento: tiene acelerómetro? El método de entrada es a través de un teclado por hardware (qwerty), pantalla táctil, stylus? Cuál es la resolución de la pantalla? Cuáles son los límites de memoria y capacidad de almacenamiento de la plataforma objetivo? La disponibilidad de conectividad? Todas estas interrogantes no son de importancia a la hora de desarrollar para el iPhone ya que uno de sus principales puntos diferenciadores con la competencia es justamente éste, el hecho de conta con una plataforma universal.

Por otro lado está el explosivo crecimiento de la base de usuarios: según el último reporte trimestral de Apple, desde su lanzamiento se han vendido sobre 13 millones de iPhone en el mundo. En menos de dos años la compañía se ha convertido en el tercer más grande fabricante de teléfonos móviles, solo debajo de los veteranos Nokia y Samsung. La cantidad de teléfonos en existencia ya supera a los de distintos fabricantes con Windows Mobile, y la cantidad de Aplicaciones existentes para iPhone también supera a las desarrolladas para este último - hecho bastante notable tomando en consideración que el kit de desarrollo (o SDK) fue liberado oficialmente hace aproximadamente un año.

Todo lo anterior nos hace pensar que estamos en el camino correcto, y que al decidir iniciar este emprendimiento tenemos amplias posibilidades de ganar y poder disfrutar dedicándonos de lleno a lo que nos gusta, y que es en lo que creemos: crear productos innovadores, entretenidos, útiles tanto para nosotros como para Ustedes, nuestros usuarios.